Inauguración: 20 de mayo de 1923
Valencia - Levante
Dimensiones: 105 x 70 metros
Capacidad: 49.092 espectadores
Historia: El 20 de mayo de 1923 se inauguró el campo de Mestalla con un encuentro amistoso que enfrentó al Valencia con el Levante.
La gran casa del valencianismo fue bautizada con el nombre de una de las acequias que riegan la huerta de la ciudad.
Ya por entonces, este recinto albergaba 17.000 espectadores, y en aquellos tiempos el club empezaba a demostrar su potencial por medio de los campeonatos regionales, lo que indujo a los dirigentes de la época a llevar a cabo las primeras reformas de Mestalla en 1927. Su capacidad total llegó a las 25.000 plazas antes de que se convirtiera en uno de los campos más deteriorados por la Guerra Civil.
Mestalla sirvió de campo de concentración y de depósito de chatarra. Sólo conservaría la estructura, ya que el resto era un solitario solar sin una sola grada y con una tribuna partida durante la contienda bélica.
Durante la década de los cincuenta, el campo del Valencia experimentó el cambio más profundo de su historia. Aquel proyecto dio como resultado un estadio con una capacidad de 45.500 espectadores. Todo un sueño que se vio derrumbado con la riada que inundó Valencia en octubre de 1957 tras el desbordamiento del río Turia. Sin embargo, Mestalla no sólo volvió a la normalidad, sino que se introdujeron algunas mejoras, como la luz artificial inaugurada durante las Fallas de 1959.
Durante un tiempo se llamó Luis Casanova hasta que en 1994, fue reemplazado nuevamente por el de Mestalla.
En 1972 se inauguró, en la parte posterior de la grada numerada, la sede social del club, unas oficinas de inspiración vanguardista en las que destacaba el salón de trofeos, presidido por la bandera fundacional del club.
En el verano de 1973 otra novedad, las sillas gol, significaban la eliminación de catorce filas de general de pie que daban paso a una mayor comodidad y a una adecuación a los nuevos tiempos que se avecinaban.
En 1978, Mestalla era remodelado con vistas al Mundial del 82.
Mestalla, que había albergado en 1925 el primer partido de la selección española en Valencia, fue elegido como escenario perfecto para el debut de España en el Mundial del 82 y diez años más tarde, el equipo olímpico buscaría de nuevo el amparo del feudo valencianista.