Historia del Fútbol
En este mismo sentido se jugaban partidos entre hombres casados y solteros, tradición que se conservó en algunos lugares de Inglaterra durante siglos, o partidos entre mujeres casadas y solteras en Inveresk (Escocia) a fines del siglo XVII (se cuenta que ganaban siempre las mujeres casadas, quizás por obligación). Parece que tampoco el fútbol femenino es tan nuevo como se suele creer.
Por más que los eruditos disputen sobre el origen del juego y sobre las influencias de los cultos, una cosa no puede ser refutada: el fútbol floreció más de mil anos en Bus diferentes formas primarias justamente en esa zona que consideramos como la patria de nuestro deporte, especialmente en Inglaterra y Escocia, pero también en Irlanda y Gales. Una serie de prohibiciones y advertencias severas y menos severas nos demuestran la gran popularidad que tenia el deporte, muchas veces rechazado por las autoridades, y, a su vez, lo poco que podían hacer las autoridades más altas contra este juego, a pesar de las severas amenazas de castigo, ya que de otra manera no hubiera sido necesario que intervinieran tan frecuentemente.
En el ano 1314, el alcalde de Londres estuvo obligado a prohibir el fútbol dentro de la ciudad, su pena de cárcel, a causa del ruido que ocasionaba. El rey Eduardo III promulgó en 1331 un decreto enérgico con el cual quiso eliminar el fútbol por provocar escándalo público. En la misma época se emitieron prohibiciones similares en Francia.
Durante la guerra de los cien anos entre Inglaterra y Francia, de 1338 a 1453, el fútbol no era bien visto en la Corte, pero esta vez por otras razones: Eduardo III, Ricardo II, Enrique IV y Enrique V imponían una pena a todos los que practicaban el fútbol, ya que este entretenimiento privaba a Bus súbditos de practicar los mucho más útiles ejercicios militares, principalmente el tiro con arco, puesto que los arqueros eran una pieza muy valiosa e importante en el ejercito ingles.
Todos los reyes escoceses del siglo XV se sintieron obligados a emitir Juras advertencias y prohibiciones contra el fútbol. Muy famoso es el decreto publicado por el parlamento convocado por Jaime I en Perth en 1424: "That no man play at the Fute-ball" (Que ningún hombre juegue al fútbol). Todo esto no sirvió de mucho. El amor por la lucha por el balón no podía ser extirpado.
La locura futbolística fue muy violenta durante la época isabelina en Inglaterra. Al entusiasmo futbolístico local se puede quizás agregar la influencia de la Italia del Renacimiento, ya que los siglos XVI y XVII, principalmente en Florencia, pero también en Venecia y otra ciudades, se conocía una forma de juego propio llamado "calcio". Este juego estaba seguramente mejor reglamentado y era un espectáculo muy impresionante cuando en ciertos días festivos en Florencia se enfrentaban los equipos vestidos con libreas de colores en las manifestaciones de gala.
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