Inglaterra 1966
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Un Campeón Obligado
La organización del octavo Campeonato Mundial estuvo a
cargo de los creadores del fútbol. En Inglaterra '66 se enfrentarían la
habilidad sudamericana y la fuerza física de los europeos.
Sería un duelo lleno de polémicas y discusiones. Un duelo en un clima
enrarecido desde el principio con un misterioso robo de la copa "Jules Rimet".
El 11 de julio el trofeo ya había aparecido y los locales empataron 0 a 0 con
Uruguay en el partido inaugural. Este tampoco sería un mundial de
fútbol abierto y con muchos goles. Cuando terminó la primera fase
eran varias las sorpresas.
Los campeones brasileños se habían vuelto a casa demasiado rápido,
con Pelé lesionado y dos derrotas. Lo de Italia había sido
todavía peor: con la clasificación casi asegurada, se había enfrentado
con Corea del Norte y había perdido inesperadamente. Los asiáticos los
dejaron afuera y se convirtieron en la gran revelación.
Argentina, en cambio, había estado un poco mejor. Clasificó con un
empate y dos victorias y en todo el mundo se habló de su línea de cuatro:
Ferrero, Perfumo, Albrecht y Marzolini.
En cuartos de final, el partido entre Corea del Norte y Portugal
fue acaso el único sin problemas, además de todo un espectáculo: los
asiáticos ganaban 3 a 0 pero Portugal dio vuelta el resultado
con 4 goles de Eusebio y terminó venciendo 5 a 3. Pero después
comenzó el show de los árbitros. Tras una inexplicable expulsión de
Rattín, Argentina perdió con Inglaterra 1 a 0 y Uruguay, que se
cruzó con Alemania, fue derrotado después de que no le cobraran un
obvio penal a favor y le expulsaran a dos jugadores.
La habilidad sudamericana, entonces, hizo las valijas hablando
de trampa y de complot.
A los ingleses de Bobby Charlton y a los alemanes del joven y
prometedor Franz Beckenbauer no les costó llegar a la definición.
Tras dejar en el camino a Portugal y a la Unión Soviética respectivamente,
se encontraron en el estadio de Wembley para la gran final. Y fue
una final como tenía que ser, con un gol germano después de los 90
minutos a partir de una falta que no existió y otro de los ingleses, ya
en el alargue, que pasaría a la historia no por bueno, sino porque
jamás se pudo saber si la pelota había entrado al arco o no.
Con todo, Inglaterra ganó 4 a 2 y se llevó la copa.
Indice de Página
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| Estadísticas |
| Espectadores |
1.614.677 |
| Patidos jugados |
32 |
| Empates |
5 |
| Goles |
89 |
| Promedio de goles |
2,78 |
| Partido con más goles |
Portugal 5 Corea del Norte 3 |
| Mámima goleada |
Alemania 5 Suiza 0 |
| Máximos Goleadores |
Eusebio (Portugal) |
9 |
| Haller (Alemania) |
6 |
| Beckenbauer (Alemania) |
4 |
| Geoff Hurst (Inglaterra) |
4 |
| Parkoujan (URSS) |
4 |
| Bene (Hungría) |
4 |
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